Cuando la inmigración comenzó a ser presentada como una amenaza a la seguridad nacional, la administración Trump consolidó una política migratoria cada vez más agresiva. Entre detenciones masivas, deportaciones aceleradas y una retórica que asocia inmigración con seguridad, Washington no sólo reconfigura su política interna, sino que proyecta tensiones y nuevos alineamientos en el sistema internacional.
Durante los últimos meses, el interés estratégico de Estados Unidos por Groenlandia ha escalado a un nivel sin precedentes. Las declaraciones públicas del presidente Donald Trump captaron la atención de la prensa internacional, los gobiernos europeos, organizaciones multilaterales y los estrategas alrededor del mundo.
Ante un mundo que se rearma y se fragmenta, Estados Unidos abraza un realismo descarnado que revitaliza viejas doctrinas y margina al multilateralismo. El resultado es un 2026 donde la fuerza vuelve a dictar las reglas.
La coerción económica estadounidense está empujando simultáneamente a la UE y a América Latina a diversificar alianzas, generando una convergencia estratégica que no es idealista, sino defensiva.
La operación Lanza del Sur redefine el equilibrio regional. Bajo el discurso antidrogas, Washington despliega presión militar sobre Venezuela y reabre el debate sobre soberanía, poder y seguridad hemisférica. Su impacto irá más allá de lo táctico y marcará el rumbo de América Latina durante los próximos años.
En un mercado global sacudido por guerras comerciales, la nueva diplomacia financiera de Washington podría marcar un giro geoeconómico decisivo, con Buenos Aires como punto de partida.
Mientras Ucrania enfrenta el abandono de su aliado en América, la influencia de Vladimir Putin crece en el hemisferio. Líderes populistas de izquierda y derecha ven con simpatía su modelo, desafiando la democracia liberal y redefiniendo el orden global.
La Inteligencia Artificial (IA) reconfigura el tablero de ajedrez global, desafiando a los hemisferios en una batalla tecnológica sin precedentes.
La agencia, central en la ayuda internacional, enfrenta la mayor crisis de su historia, tras la decisión de Donald Trump de desmantelarla, alineándose con su política de reducción del gasto federal y aislacionismo. Mientras el mundo evalúa las consecuencias de su posible desaparición, el futuro de millones de personas en zonas de conflicto y crisis humanitaria penden de un hilo.
Donald Trump hizo historia al convertirse en el primer presidente en funciones en asistir a la final de la NFL, pero su presencia en el Caesars Superdome de Nueva Orleans, no fue solo un acto de afición deportiva.
Marco Rubio asume como Secretario de Estado con un motto claro: reforzar el liderazgo estadounidense en el hemisferio occidental y contrarrestar la influencia de China.
“La Edad Dorada de América comienza ahora mismo”. El 20 de enero de 2025, Donald J. Trump asumió formalmente su nuevo mandato, consolidando su regreso a la Casa Blanca como el presidente número 47’ de los Estados Unidos de América.
Con Trump de vuelta en la Casa Blanca, el futuro de Ucrania podría depender de una paz rápida con concesiones difíciles.
Crónica de las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 2024.
Los medios de comunicación lo describían como la “elección más importante de la historia”, aunque esa frase cliché se replique incesablemente cada 4 años. Sin embargo, esta vez parecía ser cierto.
EE UU y China compiten por la supremacía dentro de un nuevo orden mundial intentando extender su influencia por los países en vías de desarrollo y sumar tratados comerciales que garanticen el compromiso con alguna de las dos superpotencias en detrimento de la otra. ¿Acaso esto no suena familiar? La crisis de hegemonía por parte de Estados Unidos y la consolidación de China como su principal adversario han alimentado la retórica de una nueva Guerra Fría en donde el resto del mundo debe decidir en qué fila ubicarse. ¿Es posible entonces que comience nuevamente una era de polarización que divida el mundo? Por Axel Olivares