Saltar al contenido

AUKUS: entre alianzas y temores

Por Alejo Guaycochea

El acuerdo firmado en 2021 entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos ha traído, en menos de dos años, una multiplicidad de reacciones, ofensas y temores que han llevado a que la situación en el Indo-Pacífico sea cada vez más complicada y que cualquier movimiento inesperado transforme el delicado equilibrio regional.

Ilustración | El Orden Mundial

El 15 de septiembre de 2021 el mundo conoció por primera vez el pacto AUKUS, cuyo nombre proviene del acrónimo en inglés de Australia, Reino Unido y Estados Unidos, quienes hasta ahora son sus únicos miembros. El contenido del acuerdo contempla diversos temas, aunque no han sido divulgados completamente entre ellos se destaca la cooperación tecnológica en materia de submarinos de propulsión nuclear, a lo que se suma, la cooperación en inteligencia artificial, tecnología cuántica y cibernética, instalaciones industriales y cadenas de suministro.

El pacto fue calificado como un hecho histórico, en el que Estados Unidos compartirá información sobre la tecnología de submarinos de propulsión nuclear. Sucede que hasta la actualidad solo se había compartido esta información hace 65 años con el Reino Unido. Este hecho ha generado dudas respecto de la motivación y objetivo de divulgar tan preciado recurso militar, que hasta el momento solo 6 países poseían.

Según los países firmantes el objetivo es la defensa de los intereses compartidos, en la región Indo-Pacífico, donde para los analistas resultó claro que se busca contrarrestar la influencia de China en la región. Este objetivo subyacente se hace evidente en el contexto de fuerte expansión de la Republica Popular China, que disputa la hegemonía global estadounidense con cada vez más éxito.

Reacción internacional, entre enojo, temor y ofensas

Dichas intenciones no pasaron desapercibidas en su mismo momento de creación. El gobierno de la República Popular China a través de un portavoz del Ministerio de Exteriores aseguró que el nuevo pacto «amenaza con dañar gravemente la paz regional… e intensificar la carrera armamentística» y acusó a los países de tener «una mentalidad obsoleta de la Guerra Fría». El hecho tampoco dejó indiferente a Moscú que afirmó «El mundo anglosajón, con la creación de estructuras como AUKUS y con el avance de las infraestructuras militares de la OTAN en Asia, está apostando seriamente a muchos años de confrontación», a través del ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov.


El primer ministro australiano, Anthony Albanese, el presidente estadounidense, Joe Biden, y el primer ministro británico, Rishi Sunak, en la base naval de Point Loma en San Diego, California, el 13 de marzo de 2023. Imagen | AP

Sin embargo, estas no fueron las únicas reacciones que emitió al respecto la comunidad internacional, organizaciones como la OIEA y países cercanos a Australia temieron que la necesidad de uranio altamente enriquecido para la propulsión de estos submarinos derive en la producción de armas nucleares australianas. Al respecto tanto Australia como los otros dos miembros del acuerdo aseguraron que dicho país no dispondrá de armas nucleares, sino que esos submarinos estarán «convencionalmente armados», pero «potenciados por reactores nucleares» y que Canberra seguirá «cumpliendo todas las obligaciones de la no proliferación nuclear», hecho que ha sido claramente discutido desde China en el marco de la OIEA.

El anuncio ha significado para China que Australia abandona sus políticas de estrechamiento económico, que había alcanzado al ser el principal socio comercial australiano, para adoptar una política de abierta oposición, que llevará a Australia a reforzarse militarmente y a abandonar su tradicional postura antinuclear.

Pero este no ha sido el único motivo del deterioro de las relaciones sino-australianas, este ha sido un golpe en ya una tensa situación de desconfianza en la relación, luego de la investigación australiana del origen de la enfermedad SARS-COV 19 y el bloqueo en 2018 del ingreso de tecnología 5g de la marca china Huawei. La reacción China ha sido principalmente económica, imponiendo impuestos y trabas a la compra de productos australianos importantes como el carbón, madera, carnes, cebada y vinos.

Pero esto no solo ha generado polémica en los países orientales sino también en occidente, donde uno de los principales aliados de estos 3 actores internacionales se ha visto perjudicado por el acuerdo. Este es el caso de Francia, quien en el momento del anuncio de la alianza perdió un acuerdo firmado en 2016 con Australia para la producción de 12 submarinos convencionales, con valor de 50.000 millones de dólares australianos. El gobierno francés mostró su enfado por la ruptura del acuerdo retirando a sus embajadores de ambos países, aunque después de distintas charlas telefónicas y llegar a un consenso respecto de la compensación por la ruptura del acuerdo en octubre de 2021 la situación retornó a la normalidad.

Primeros pasos de un futuro lejano

El lunes 13 de marzo, durante un acto en San Diego, el presidente Biden afirmó que el acuerdo aseguraría que la zona Indo-Pacífico «siga libre y abierta», nuevamente apuntando a contrarrestar la influencia de Beijing en la región, principalmente ante el temor que produce la militarización en el mar de la China Meridional y las tensiones con Taiwán.

Al mismo tiempo en el acto se dio a conocer que este año comenzará el entrenamiento de marinos australianos y la modernización de distintas bases navales en territorio australiano que a partir de 2027 recibirán un submarino estadounidense que operará desde allí, cifra que aumentará a cuatro submarinos estadounidenses y uno británico en unos años.

A pesar del ya iniciado entrenamiento conjunto que proporcionan las fuerzas navales estadounidenses y británicas, la venta de la primera tanda de 3 submarinos no estará disponible hasta 2030, con opción de una segunda compra de otros dos submarinos hasta 2040. El pacto no solo contempla la venta de estos submarinos, sino que además plantea la creación y producción por parte de Australia y Reino Unido de una nueva clase de submarinos bautizados como «SSN-AUKUS» que también utilizaran propulsión nuclear.

Consecuencias complejas

Cada parte de esta alianza ha tenido además otras motivaciones para la firma del mismo. Funcionarios australianos anunciaron que el país gastaría entre 40 mil millones de dólares en los primeros diez años, entre compra de submarinos, mantenimientos de estos y modernización de bases navales, aunque esto creará alrededor de 20 mil empleos. Pero, aunque el acuerdo no conlleva solo ventajas ya que probablemente Australia dependerá en el futuro en gran medida de la Marina de los EE. UU., lo que podría limitar su margen de discreción internacional, le permitirá gozar de mayor autonomía nacional entre los países del pacifico ante el avance de las fuerzas económicas chinas que son cada vez más una constante en la región.

Estados Unidos, ha logrado posicionar submarinos con grandes capacidades y recuperar a un importante aliado, el cual peligrosamente se había acercado a los intereses económicos chinos, que por su posición regional juega un rol protagónico en la guerra contra China por el dominio económico global. Además, el Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó la venta de 220 misiles de crucero y otro material militar a Australia, por un valor de 895 millones de dólares en los últimos meses, utilizados en este tipo de submarinos, lo que proyecta una muestra de la sobresaliente fuerza armamentística que posee la industria estadounidense.


Reino Unido, por otra parte, ha adoptado un papel que no destaca en este acuerdo tripartito, pero del que claramente logra sacar ventaja tratando de posicionarse como un actor global relevante e independiente, que además consigue nuevos socios comerciales tras la crisis generada por el Brexit.

La situación en la región Indo-Pacífica cada vez es más tensa y muestra un creciente proceso de militarización peligroso para la paz internacional que depende de un delicado equilibrio regional en el que están inmiscuidas cada una de las grandes potencias.


Alejo Guaycochea (Argentina): Estudiante de Relaciones Internacionales, Universidad de Congreso

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: