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Cubanos ¡a las cosas!

#SOSCuba fue el conector que difundió las movilizaciones en la isla a mediados del 2021, el hashtag dio visibilidad global a la crisis del COVID-19 en el país, pero también a los malos tratos del régimen. La exposición del caso en redes sociales generó debates y confusiones en torno a la situación de Cuba ¿A quién culpar? ¿Al bloqueo norteamericano o a la tiranía?

Michael M. Santiago para Getty Images

Luego de que Cuba rompiera el récord de casos diarios de coronavirus durante tres días consecutivos, y en medio del desabastecimiento de medicamentos y otras necesidades básicas, el 10 de julio los ciudadanos, cansados, tomaron las calles.

Los reclamos, que iban desde “más vacunas” a “mayor libertad”, pasando por “patria y vida”, fueron visibilizados a través de las redes sociales, especialmente Twitter. Incluso reconocidos artistas latinoamericanos como Daddy Yankee y Karol G se pronunciaron al respecto con esta tendencia para mostrar lo que se estaba viviendo durante las manifestaciones.

Ante esta situación, el gobierno cubano encabezado por el presidente Miguel Díaz-Canel, se pronunció en contra de las manifestaciones. Las fuerzas policiales respondieron a las protestas con represiones y detenciones, y los medios de comunicación estatales señalaron a los manifestantes como “vándalos y saqueadores”. Mientras el hashtag comenzaba a viralizarse en Internet, el mandatario cubano afirmó que se trataba de una campaña mediática para sacarle provecho a la crisis.

Pero las imágenes difundidas a través de redes sociales nos llevan a preguntarnos, ¿a quién debemos creerle? ¿Al gobierno de Cuba, o a los miles de manifestantes que se mostraron en contra de las decisiones del régimen?

¿Poder para el pueblo o poder para unos pocos?

Notarán que a veces referimos al ejecutivo de Cuba como un gobierno, y otras veces como un régimen. Por eso, primero empezaremos marcando la diferencia entre ambos. Un régimen establece las reglas a través de las cuales se adquiere y ejerce el poder, mientras que un gobierno es una administración regulada por un régimen en un período determinado. Por ejemplo, el gobierno argentino se rige por un régimen democrático. Sin embargo, en el caso de Cuba la situación se ha tornado distinta.

Revisemos un poco la historia de cómo empezó todo.

La llegada de Fidel Castro al poder en 1959. Foto: Getty Images

En 1959 se daría en Cuba un proceso revolucionario que cambiaría el rumbo no solo del país, sino también de todo América Latina. La bien conocida Revolución Cubana fue un movimiento popular que derrocó al dictador Fulgencio Batista. Con el proceso revolucionario, el ejército cubano liderado por Fidel Castro, se hizo con el poder e implantó en Cuba un sistema socialista que el mismo Fidel lideró.

Si bien el primer presidente posterior a la revolución fue Manuel Urrutia, este estuvo de manera provisional confiriéndole parte los poderes ejecutivos al primer ministro. Lo mismo sucedió con Osvaldo Dorticós, quien asumió meses más tarde.

Ese mismo año, la recién dictada y nueva Ley Fundamental le confirió todo el poder al primer ministro, haciendo que el cargo de presidente fuese insignificante y meramente honorario. No es sorpresa ni casualidad que el primer ministro Fidel Castro, con todas sus facultades ejecutivas, fuese quien permanecería en el poder hasta 2008, cuando Raúl Castro, su hermano, lo remplazara.

Sería, 10 años después, Miguel Mario Díaz-Canel quien tomaría el poder luego de una reforma constitucional y elecciones unipartidarias. Díaz-Canel fue elegido “democráticamente” como presidente de Cuba, asumiendo su cargo el 10 de octubre de 2019.

En este punto, es importante reflexionar que el revolucionario golpe de 1959 buscaba derrocar la dictadura de Fulgencio Batista, pero terminó por reemplazarla con otra de distinto tinte político.

Tras el golpe, todos los funcionarios fueron designados por simpatizar con el régimen dándole el poder a Fidel Castro durante 49 años. Cuando en 2019 asumió un nuevo presidente, electo según la constitución, la base de la elección sería de un partido único. La teoría marxista, en la que se basó y argumentó la revolución cubana, justifica el unipartidismo al sostener que aboliendo las diferencias de clases, no hay lugar para la puja de intereses económicos propia del pluripartidismo.

Pero, saliendo del marxismo que estructuró al poder cubano, ¿en qué parte pudo el pueblo decidir? La realidad es que el pueblo cubano no tenía qué elegir, porque solo había una sola opción.

Es por esto que afirmar que Cuba es una dictadura, es decir una forma impura de gobierno -de uno solo y para el beneficio de unos pocos-, según Aristóteles, es una afirmación válida y verdadera. El régimen castrista, construido en torno al socialismo desde 1959, se ha mantenido en el poder mediante el nepotismo, la demagogia y el unipartidismo, o más bien una falsa democracia.

Los límites del socialismo cubano y la relación con Estados Unidos

Centenares de cubanos protestaron desde Miami en contra del gobierno de Miguel Díaz-Canel en julio de este año. FOTO: Joe Raedle (AFP), EL PAÍS.

El proceso revolucionario generó, sin dudas, un quiebre en una América Latina que podía escaparse a la órbita hegemónica de Estados Unidos durante la Guerra Fría. En este contexto, se expropiaron y estatizaron todas las empresas que estaban en Cuba, incluyendo las extranjeras norteamericanas.

La reacción estadounidense, argumentada en ver a Cuba como enemigo en América Latina, fue la de embargar económicamente a la isla, acción que excluía medicamentos y alimentos. Si bien es cierto que en ese entonces el 73% de las exportaciones se hacían a Estados Unidos, y que un 70% provenían de este país, Cuba ha logrado reconstruir su economía. La isla debió dejar un poco de lado el socialismo más ortodoxo debido a la ineficacia de este sistema para satisfacer las necesidades de la población cubana. Según datos del año 2018, Cuba exporta USD 1.180 millones e importa USD 5.840 millones, comerciando con una gran variedad de países.

¿A dónde exportaba Cuba en 2018? FUENTE: Observatorio de Complejidad Económica
¿Desde dónde importaba Cuba en 2018? FUENTE: Observatorio de Complejidad Económica

Cuando Donald Trump asumió la presidencia norteamericana, se impusieron nuevamente las restricciones que su predecesor demócrata había distendido. El régimen cubano fue presionado a liberar presos políticos, legitimar otros partidos políticos opositores, convocar a elecciones libres y a devolver la libertad de expresión al pueblo. 

Aun así, y a pesar de las tensiones políticas, Estados Unidos importa a Cuba alimentos y medicamentos de forma activa. Un 4,04% de las importaciones cubanas provienen de su vecino norteamericano. Si bien existe el embargo económico, y es firmemente repudiado por parte de la comunidad internacional, el abastecimiento de alimentos y medicamentos sigue presente.

Mientras la ideología socialista sostiene que el libre mercado genera pobreza, se opone a la globalización y opta por el hermetismo y la autosuficiencia, el régimen cubano atribuye exclusivamente la culpa de su situación actual a esta política norteamericana. El mínimo margen de comercio que ha tenido Cuba con otros países ha sido lo que le ha permitido no estar en un contexto aún más crítico que el actual.

«Que no siga corriendo la sangre por querer pensar diferente. ¿Quién les dijo que Cuba es de ustedes si mi Cuba es de toda mi gente?»

Patria y vida

La isla está atravesando hoy una compleja situación que proviene de años de gestiones poco beneficiosas para la sociedad, y se ha visto potenciada por la pandemia del COVID-19. Esto insta también a la cooperación internacional, principalmente con el pueblo cubano que es quien sufre las consecuencias. Para poder tratar la paupérrima situación del país y lograr una Cuba libre, primero se deben reconocer a los principales culpables.

Afirmar que el malestar cubano se debe exclusivamente al embargo económico de Estados Unidos, es ignorar el resto de los factores. Si bien debe levantarse la barrera económica para impulsar el acercamiento entre ambas naciones, los cubanos deben ser determinantes con la tiranía, deben resistir al régimen y retomar su libertad.


Juan Manuel Aranda (Argentina): estudiante del Colegio ICEI, Mendoza, Argentina.

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