Entre discursos encendidos y cautela política, el fuego cruzado en Oriente Medio sacude la diplomacia regional latinoamericana obligándola a elegir entre la comodidad de la distancia y el costo político de tomar posición. Por Ivana Patane
La transición energética ha inaugurado un nuevo lenguaje del poder: quien controle la energía, los minerales críticos y las cadenas tecnológicas dominará la geopolítica del siglo XXI.
En un contexto de tensiones crecientes entre potencias y de fragmentación del comercio global, la geoeconomía busca comprender cómo las estrategias económicas se transforman en instrumentos de poder político y cómo la rivalidad internacional redefine las reglas del sistema multilateral.