Cuando se habla del cambio climático, la conversación suele centrarse en el aumento del nivel del mar, el derretimiento de los glaciares o los fenómenos meteorológicos extremos. Sin embargo, uno de sus efectos más tangibles puede encontrarse en un lugar inesperado: una copa de vino.
Desde la llegada de Rodrigo Paz Pereira a la presidencia, el 8 de noviembre de 2025, el nuevo gobierno debió tomar las riendas de un país golpeado por la inflación, la escasez de divisas y los problemas persistentes en el abastecimiento de combustibles. Pero el escenario no empezó ahí. Sobre esa fragilidad económica también pesa una presión social acumulada en gestiones anteriores, que terminó alimentando un clima de tensión cada vez más difícil de contener.
En un mercado global sacudido por guerras comerciales, la nueva diplomacia financiera de Washington podría marcar un giro geoeconómico decisivo, con Buenos Aires como punto de partida.
Los Estados, al igual que las personas, son la consecuencia de sus experiencias vitales. De esta manera, la forma de entender la vida de las diferentes sociedades varía mucho en función de sus experiencias pasadas y son la herencia de un legado histórico que llega hasta la actualidad. Por Jesús Del Peso Tierno