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¿Predicciones del nuevo orden mundial?

Con todo lo que sucede, la sociedad está en búsqueda de una respuesta coherente para explicar los hechos que nos ha traído el 2020, pudiendo provocar que estemos expuestos a la desinformación o a la discriminación de esta, únicamente para poder seguir explicando lo que se quiere creer.

Recientemente podemos ver en las redes sociales todas las predicciones y opiniones acerca del “Nuevo Orden Mundial”. Con todo lo que sucede en la actualidad no es de extrañar que la gente comience a hacer estas nuevas presunciones y conclusiones para poder dar una explicación coherente a lo que el 2020 nos ha traído: confinamientos por el riesgo de contagio de COVID-19; la posible crisis económica que amenaza a innumerables países debido a las pausas que se han hecho en las economías a lo largo del mundo; las protestas que podrían llegar a desencadenar una guerra civil en Estados Unidos; e incluso se puede mencionar el regreso de “Anonymous”, que es un factor importante para que la gente recurra a las típicas teorías conspirativas como fuente de información acerca de cómo se configura el poder mundial.

Lo que más llama la atención es la manera dualista en la que se ve el futuro y las respuestas de la nueva situación internacional. La opinión pública responde a “Nuevo Orden Mundial” sólo de un modo: reconociendo el actual ascenso de China y por obviedad el declive de la hegemonía estadounidense. Aquí hay algo importante que remarcar: ¿por qué la gente piensa que sólo hay dos opciones reales cuando se habla de este período de la historia? No hay una carrera y la forma en la que el sistema global se desarrolla es muy difícil de predecir, mucho más en el sentido de equilibrio de poder y los roles que las potencias desarrollan. Los modos en la que el nuevo orden se puede desenvolver son innumerables, desde un sistema unipolar regido por China del que tanto se habla hasta uno por bloques o multipolar en el que haya una relación y consenso entre un grupo de potencias a nivel mundial.

No se descarta que el Gran Dragón este actuando de manera positiva, a pesar de las repercusiones que ha tenido la pandemia por COVID-19 y que se está planteando como un actor principal para poder colocarse como el siguiente líder en un posible régimen unipolar. Con sus investigaciones para poder desarrollar una vacuna y ponerla a disposición de la comunidad internacional, trata de subsanar los errores que ha cometido en materia sanitaria, además de la evolución considerable que ha tenido en el sector financiero y comercial estableciendo diversas alianzas a lo largo del mundo que causan preocupaciones a Estados Unidos, y sus actitudes pertinentes en cuestiones de credibilidad que le atribuyen los diferentes actores globales con sus acciones regidas por el confucianismo.

Pero hay que voltear a ver las diferentes esferas imprescindibles que regulan las condiciones mundiales, como cuestiones energéticas y su actor principal, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP); en asuntos tecnológicos tomando como ejemplo a Japón; e incluso en materia militar, en la cual Estados Unidos no ha podido ser desplazado como el elemento primordial. China va delante pero no va sola, por mucho que lo queramos creer. Tomando hechos que corroboran nuestra narrativa, llegando de alguna forma a realizar una predicción, se debe de tener una visión amplia y no únicamente al Estado chino y tal vez al norteamericano bajo el radar, y así poder seguir “construyendo” nuestro punto de vista en base a una perspectiva amplificada de todos los enfoques diferentes y variables, sin discriminar cuestiones que vayan en contra de la lógica que queremos afirmar.

Además de los nombradas, se debe extender la percepción que se tiene del orden mundial y cómo este se representa. Bradley H. Roberts en uno de sus textos llamado “World Order in the Post-Post-Cold War Era, explica los diferentes escenarios que posiblemente se presentarían en un mundo posterior a la Guerra Fría. Aunque el contexto histórico no es el mismo, la obra ayuda a explicar las alternativas que tiene el sistema internacional para poder desarrollarse, ya sea como bipolar o multipolar, hasta el “orden impugnado” que se caracteriza por la división en dos de la sociedad global, en donde se expresaría fácilmente el status quo de ambos polos: la seguridad y riqueza reinando por un lado, y la exigencia de justicia y eliminación de corrupción por el otro. El período actual debe ser profundamente estudiado teniendo en cuenta las numerosas aristas y actores que contribuyen activamente a un resultado que no es fácil de calcular y siendo notorio que todo lo que acontece incorpora nuevos factores.

La sociedad en general por medio de las redes sociales ha alzado la voz para poder expresar y comunicar sus distintas ideas acerca de lo que nos espera en el siguiente capítulo del contexto global, pero ¿lo han hecho adecuadamente? Es importante educarnos en estas cuestiones ya que hablar de órdenes mundiales no se puede tomar a la ligera. No se puede afirmar algo o formar una opinión únicamente de lo que queremos escuchar o de lo que se nos hace atractivo. Con este texto no me opongo a la notable ascensión de China como próximo hegemon, simplemente es un intento de hacer reflexionar bajo la idea de que no es la única posibilidad. Debemos ampliar nuestro criterio y poder constituir opiniones fundadas observando todas las opciones que nos da algo tan incierto como el futuro del sistema internacional, sus reglas y la manera en la que se desenvuelven las relaciones en este.


Opinión

Fabiola Montano Hernández (México): Estudiante de Relaciones Internacionales, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

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