Sabemos que ese algoritmo trabaja para mostrarnos contenido que puede interesarnos. Y aunque es un contenido cada día menos “social”, visibiliza imágenes, videos y mensajes que corresponden a nuestros gustos, intereses y publicaciones con las que solemos interactuar. Pero, ¿Qué pasa si ese algoritmo no solo favorece nuestros gustos y comienza a favorecer nuestras creencias? Por Valentina Terranova.
La guerra en Ucrania ha evidenciado como las redes sociales pueden fungir como fuente de desinformación en los conflictos, incitación a la violencia e incluso atrocidades masivas. No es absoluto un fenómeno nuevo, sino que ya lo hemos visto desde Etiopía, Ruanda y Myanmar. Por Emilio Cruz López
Existen distintos factores sociales, políticos, económicos, que lamentablemente en forma directa o indirecta inciden en la construcción de redes de trata o tráfico de niños de carácter transfronterizo poniendo a los menores en una especial situación de vulnerabilidad. Por Juan Martin Romano
La imagen lo es todo. Bueno, por lo menos así lo considera China que ha basado su propaganda política en una gran cortina de humo para imponerse ante el mundo. Pero, ¿podrá ser víctima de su propio éxito? Por Ana Paula Collado