Mientras el mundo señala a la Argentina como un país racista, la historia, la Constitución y los hechos cuentan una versión muy distinta ¿Estamos frente a una verdad o ante la mayor «funa» internacional en la era de las redes sociales?
En el tablero latinoamericano, Estados Unidos es una de las claves para comprender el desarrollo político y económico. Sus intervenciones militares, económicas y diplomáticas han marcado al continente y a sus Estados. Entender los hechos históricos es clave para anticipar los que vienen.
2026 asoma distinto: como un tiempo de proyección, decisiones y reencuadres. Si todo está conectado, también lo está la esperanza de darle forma, juntos, a un futuro más legible y compartido globalmente.
En el mundo, la paz, la libertad y la justicia no son constantes de la política ni de los países. Son excepciones que nacen de causas nobles y de personas valientes.
Una semana marcada por negociaciones secretas entre Washington y Moscú para frenar la guerra en Ucrania, tensiones trilaterales rumbo al Mundial 2026 y la apuesta del Papa León XIV por reavivar el diálogo en Medio Oriente.
La búsqueda de la paz tambalea en un mundo de urgencias. Entre negociaciones, amenazas de intervención y golpes de Estado, ni siquiera la cumbre del G20 queda excenta de las polemicas.
La coerción económica estadounidense está empujando simultáneamente a la UE y a América Latina a diversificar alianzas, generando una convergencia estratégica que no es idealista, sino defensiva.
El poder volvió a recordarnos su delicado talento: reacomodarse, desentenderse y, cuando hace falta, culpar a otros. Entre alianzas volátiles, protestas fallidas y líderes que caen, el mundo sigue girando… aunque cada vez más torcido.
La política se juega en distintos terrenos; desde foros por el medio ambiente, cumbres internacionales con más ausencias que presencias, los pasillos del Capitolio y hasta en una cancha de basket. El poder se mueve por distintos lugares, y desde Diplomacia Activa te contamos el cómo y el por qué.
Tres historias revelan un mismo hilo conductor: la lucha por el poder, la justicia y la seguridad.
El vacío de la paz vuelve a ser el gran protagonista de nuestro Diplorama. Aun así, el tablero global ofrece un respiro: nuestro amigo naranja se reunió con su par chino, recordándonos que —al menos por ahora— las cuentas claras conservan la amistad.
Mondino, Werthein y Quirno. Tres cancilleres pero una sola política exterior: la del presidente. Una diplomacia alineada con Occidente, dependiente de la Casa Blanca y cada vez más alejada del cuerpo diplomático profesional. Por Juan Esteban Maggi y Luka Santiago Cuellar
Entre cancilleres que duran menos que un café en Balcarce 50, protestas con ritmo de carnaval en Washington y anexiones que se votan como si fueran rebajas de temporada, el tablero global parece más un reality político que un mapa de poder.
Antes de comenzar la nueva edición de DIPLORAMA, queremos contarte algo.
Que las noticias no te abrumen, cada tanto, en el mundo hay espacio para los nuevos comienzos y la esperanza.
Gaza vuelve al centro de la escena. Pero esta vez hay una diferencia: hay una oportunidad para la paz.