Estados Unidos y China compiten por algo más que simplemente desarrollar el modelo más avanzado de inteligencia artificial. Las nuevas cumbres globales y los esfuerzos por sumar socios revelan una disputa aún más profunda: el control de la infraestructura, los estándares y las condiciones de acceso a la misma.
De Ucrania a Medio Oriente, y de Washington a Beijing, las grandes crisis actuales parecen responder a una misma lógica: el declive del orden liberal y el regreso de una política internacional marcada por la competencia entre potencias.
En Magnifica Humanitas, León XIV advierte sobre los riesgos de una tecnocracia dominada por elites digitales y plantea un desafío central de nuestro tiempo: que la inteligencia artificial permanezca al servicio del ser humano y no del poder.