DIPLORAMA 52
“¿Cuál es la ley y cuál es el crimen que he cometido?”
Rodrigo Duterte, ex presidente de Filipinas, después de su arresto
Edición N° 52
Bienvenidos a otro sábado de Diplorama, el newsletter de Diplomacia Activa. En esta edición nos disponemos a explorar tres hechos que, aunque distantes en la geografía, comparten un hilo conductor: el equilibrio inestable del poder global.
En un mundo convulso, donde las tensiones se negocian entre la diplomacia y la amenaza, la respuesta de la comunidad internacional a cada uno de estos eventos definirá el curso de las próximas décadas.
¿El inicio del fin?
Valentina Terranova

En el continente europeo se esparce la idea de un rearme armamentístico para la consolidación de una Europa más segura y fuerte. Mientras en Ucrania la idea de una paz, por ahora fugaz, abre las puertas a un nuevo acuerdo con Rusia, quién no ha ratificado su adhesión a la tregua. Por su lado la Casa Blanca envió de urgencia negociadores a Moscú ya que parece ser que su amigo se ha tomado demasiadas molestias. ¿Pueden la UE y Ucrania lidiar con un Trump impredecible?
Hasta último momento el Kremlin y Trump parecían repartirse las ganancias de una guerra “perdida”. Mientras tanto, entre los países europeos, invadía como la niebla la preocupación del repentino giro trumpista. Entre los países más alarmados por su posicionamiento en el conflicto se halla Polonia, el posible próximo país en compartir fronteras con Rusia, así como Alemania, que busca rearmarse y Francia, que fue tajante al poner a disposición el armamento nuclear francés para sus aliados. Ahora se suma Finlandia a la lista de países en alerta, quien firmó este jueves un acuerdo de cooperación en materia de defensa con Ucrania. Por su lado Kiev parece volver a tomar apenas las riendas del asunto tras haber sido expulsado de la Casa Blanca semanas atrás.
Un día después de que funcionarios estadounidenses y ucranianos se reunieran en Arabia Saudita para discutir el cese de hostilidades, Zelensky volvió a poner condiciones a la paz duradera. Aunque su trato con la Casa Blanca es más que delicado, se posiciona firme en la idea de no ceder a la nueva frontera tras la invasión rusa. En simultáneo, quien no ha mostrado el suficiente interés en conversaciones de paz es Vladimir Putin, comportamiento que no es visto con buen ojo por Washington en un escenario de tensión donde cada movimiento es clave.
A esta altura del partido Estados Unidos optó por presionar a Rusia al cese al fuego, bajo la amenaza incluso de aplicar más sanciones al país en caso de resistirse, lo cual puede tomarse como una traición para el Kremlin. Ucrania por su lado se apoya en un Trump inestable pero en una Europa cada vez más sólida y decidida. La guerra en los frentes de combate continúa, los bombardeos de drones no cesan y en este escenario lo que un día parece un atisbo de paz al otro puede convertirse en una escalada del conflicto involucrando a más naciones de las que podemos imaginar.
Si queres seguir de cerca el curso de este conflicto, te recomendamos el siguiente contenido:
Irán: El décimo país nuclear
Tomás Peña

Una de las mayores preocupaciones geopolíticas que se ha suscitado a lo largo de la última década es la capacidad nuclear iraní ante un eventual conflicto en Medio Oriente. De acuerdo al Ayatollah Alí Khamenei, este desarrollo es pacífico pero la cuestión alarma a Israel y a los Estados Unidos. Los movimientos militares conjuntos entre las fuerzas armadas iraníes, chinas y rusas vislumbran un futuro tenebroso, en el que se potencian las capacidades de Teherán para consagrarse como un país nuclear. Tal es la preocupación en Occidente que Trump, anticipándose al actual conflicto, sugirió a los israelíes “terminar con el trabajo”, refiriéndose a neutralizar mediante un ataque aéreo la denominada “Iran`s secret atomic warehouse”, una central nuclear ubicada en Turquzabad.
En el despacho Oval, le fue consultado a Trump sobre la situación en Medio Oriente, con relación a la cercanía Iraní a la bomba nuclear. Su respuesta acarrea un tono amenazante –prefiero un acuerdo de paz a lo otro, pero lo otro resolverá el problema–. Khamenei no se quedó de brazos cruzados, sino que se pronunció al respecto diciendo que «Algunos gobiernos abusivos insisten en negociar, pero su negociación no tiene como objetivo resolver problemas, sino dominar«.
En Noviembre del 2024, Rafael Grossi (director general de OIEA) visitó la planta de enriquecimiento de combustible Fordow en Qom, Irán y desde entonces creció la sensación de intranquilidad. Los ingenieros iraníes han procurado enriquecer uranio justo por debajo del nivel necesario para realizar una bomba. Los avances nucleares se exacerbaron luego de que Washington se retirara del acuerdo de control de armas en 2018, bajo la presidencia de Trump. Cabe recordar que en 2015 Irán firmó un acuerdo con EE.UU. Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania en donde aceptó frenar su programa nuclear a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales, pero en 2018 esto se frustró cuando Trump se retiró del pacto alegando que este no era servil a sus fines. Pese a declarar que el acuerdo había sido mal negociado, la OIEA verificó y declaró en el lapso de tiempo que el acuerdo estuvo vigente, que Irán cumplía con las limitaciones del trabajo nuclear. Actualmente, según Grossi, existe un debate político interno de si Irán debe o no dar el siguiente paso y garantizar su seguridad mediante el elemento disuasorio nuclear.
El director ya lo había advertido que “algunas potencias están aumentando sus arsenales nucleares”. Pese a la diplomacia y el multilateralismo, el mundo actual se torna cada vez más preocupante. Macron anunció extender su paraguas nuclear al continente ante la retirada de protección norteamericana y su lectura colérica de la diplomacia multilateral. Hay una erosión de las normas contenidas en el texto fundamental de la materia, el Tratado de No Proliferación (TNP), cuya entrada en vigor fue en 1970 y compromete a las 190 partes a impedir la propagación de armas nucleares y, a sus 9 poseedores, promover el desarme nuclear. Las sanciones a Irán no han dado sus frutos. A finales de febrero, la OIEA informó que Irán incrementó su reserva de uranio cercano a calidad de bombas en un 50% en solo tres meses. Solo tomaría días convertirlo en combustible para una ojiva. El organismo dice ser capaz de detectar desviaciones de Uranio previo a que se conviertan en arma, pero su margen de error es cada vez menor, en tanto la escala del programa iraní sigue incrementándose y el acceso otorgado a la OIEA es cada vez menor, sin contar los sitios no declarados.
Las sanciones levantadas en la ONU a Irán desde 2016 no han sido eficaces dado que la República Islámica de Irán ha logrado sortearlas, conteniendo un arsenal mucho más poderoso, sobre todo desde 2018. El castigo Occidental ante la intransigencia iraní de no respetar al TNP ni a su mecanismo de salvaguardias, la OIEA, ha derivado en las actuales amenazas de funcionarios iraníes. Reimponer sanciones mediante la ONU o atacar zonas aledañas a sitios nucleares, forzará a Irán a denunciar el Tratado, tal como lo hizo Corea del Norte en 2003. Inmersos en un caótico Medio Oriente, la nuclearización iraní perturba la seguridad internacional.
Si Teherán completa un arma, el miedo radica en que ello conduzca a una cascada de proliferación. Para saber más, te dejamos estas recomendaciones:
Tragedias sin nombres
Marko Sal

Más de una década tuvo que pasar para que, gracias a una denuncia anónima, el colectivo Guerreros Buscadores hallara el rancho Izaguirre, ubicado en las tierras áridas de Teuchitlán en el estado de Jalisco. La relevancia de este descubrimiento radica en su estremecedora historia: el rancho operaba como centro de reclutamiento forzado, adiestramiento criminal y exterminio bajo el control del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales más prominentes de México
La activista mexicana y fundadora de Guerreros Buscadores, Indira Navarro, resaltó que, según testimonios de víctimas sobrevivientes, el centro operó desde el año 2012 hasta finales de 2022 cuando el grupo delictivo finalmente lo abandonó. Una sobreviviente relató que hasta mil quinientas personas —muchas de ellas engañadas con falsas ofertas de trabajo— fueron asesinadas y calcinadas en esta hectárea de terror. El CJNG no solo utilizaba el lugar para el reclutamiento forzado de nuevos traficantes, sicarios, halcones y trabajadoras sexuales, sino también para llevar a cabo torturas, experimentos médicos en menores y otros actos inhumanos.
¿Cuántos campos como este existen o han existido en México? ¿Cómo es que un lugar tan inhumano operara en plena impunidad? El país entero se hace estas preguntas mientras el hallazgo se pasa de boca en boca, hasta convertirse en un escándalo internacional que expone, una vez más, el flagelo de las desapariciones forzadas en el México moderno. La complicidad e insuficiencia de las autoridades quedó en evidencia cuando se dio a conocer que, en septiembre de 2024, la Guardia Nacional y la fiscalía de Jalisco llevaron a cabo una revisión del sitio sin reportar grandes hallazgos. Ahora, el descubrimiento de Guerreros Buscadores ha sacado a luz imágenes desgarradoras: restos óseos, pares de zapatos, mochilas, prendas, fotografías, objetos personales y una carta de despedida que pertenecieron a un número inexacto de personas que alguna vez vivieron.
Ante esta emergencia, la presidente de México, Claudia Sheinbaum, anunció que la Fiscalía General de la República (FGR) liderada por Alejandro Gertz Manero iniciará una investigación para deslindar responsabilidades y llegar a conclusiones sobre los hechos descubiertos por Guerreros Buscadores. El caso del rancho Izaguirre se ha convertido en una prioridad inesperada para el Ejecutivo mexicano que supera la agenda nacional de seguridad. Si bien Marco Rubio, Secretario de Estado norteamericano, expresó el reconocimiento del trabajo del gabinete de Sheinbaum en materia de seguridad y migración, la cuestión de Teuchitlán surge en un contexto crítico en el que Estados Unidos cuestiona constantemente la capacidad del Estado Mexicano de enfrentar al crimen organizado y sus devastadoras consecuencias.
Las deudas, como la del rancho Izaguirre, pesan. Un claro ejemplo es el caso Ayotzinapa, que marcó a los expresidentes Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, sin concederles perdón. La presidente y las autoridades mexicanas no pueden darse el lujo de permitir otra omisión que traicione la memoria de las víctimas.
Si quieres conocer más, aquí te dejamos algunas recomendaciones:
Desaparición Forzada
La situación de los desaparecidos en México es realmente grave. De acuerdo con cifras gubernamentales, el país cuenta con 124,000 personas desaparecidas y la cifra incrementa cada día que acontece. Desafortunadamente, la desaparición de personas ha sido una realidad que ha acompañado la historia de México y el resto de América Latina. Para el diploconcepto de la semana exploramos el término “desaparición forzada”.
Con base en la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas (2006), se entiende por desaparición forzada “el arresto, la detención, el secuestro o cualquier otra forma de privación de libertad que sean obra de agentes del Estado o por personas o grupos de personas que actúan con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado, seguida de la negativa a reconocer dicha privación de libertad o del ocultamiento de la suerte o el paradero de la persona desaparecida, sustrayéndola a la protección de la ley”.
Esta figura jurídica fue reconocida por primera vez en la Declaración sobre la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1992. Ésta surgió como una respuesta internacional al aumento de desapariciones en diversos países, particularmente durante las dictaduras militares latinoamericanas de las décadas de 1970 y 1980, así como otros contextos de represión política.
Desde entonces, la desaparición forzada ha sido reconocida en diversas normas internacionales, incluyendo el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional (1998), que la clasifica como un crimen de lesa humanidad. También está contemplada en la Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas de la Organización de los Estados Americanos (1994) y, finalmente, en la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas (2006). Esta última establece la creación del Comité contra la Desaparición Forzada (CDE), encargado de supervisar su implementación por parte de los Estados adheridos.
Por otro lado, la Convención reconoce que actores no estatales —definidos como «personas o grupos de personas»—, pueden cometer desapariciones forzadas cuando actúan con la complicidad, apoyo o aquiescencia del Estado. Ejemplo de ello son las agrupaciones necroempoderadas, como los cárteles de la droga en México, las pandillas MS13 y Barrio 18 en El Salvador, y los grupos paramilitares y del narcotráfico en Colombia, los cuales han operado en connivencia con fuerzas estatales para ejecutar desapariciones de personas.
¿Cuántas personas más deben desaparecer antes de que los Estados actúen? #AquíFaltaAlguien o #BuscarSinMiedo

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