Níger, entre la codicia y el oportunismo
Por Axel Olivares
Una tensa calma recorre las calles de Niamey después de vencerse el plazo del ultimátum que CEDEAO le impuso a la Junta Militar que desde el 26 de julio gobierna el país con el aval no solo de numerosos nigerinos sino también de países vecinos intervenidos por fuerzas armadas. El contexto geopolítico global hace que este golpe de Estado no sea uno más.

Luego de que el presidente Mohamed Bazoum fuera detenido por su propia guardia presidencial y remplazado por la Junta Militar nigerina, se encendieron las alarmas en la comunidad internacional. Los países europeos priorizaron la total evacuación de sus compatriotas, mientras tanto la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) sigue intentando evitar la consolidación de un nuevo golpe entre sus filas, teniendo en cuenta que Malí y Burkina Faso ya cuentan con un gobierno de facto. El Grupo Regional le dio un ultimátum a la junta militar hasta el 6 de agosto para restituir la democracia, como también confirmaron la implementación de sanciones en caso de no cumplir. La primera que se dio una vez vencido el plazo fue el cierre de fronteras aéreas, pero prometieron continuar con la prohibición de transacciones comerciales entre Níger y CEDEAO, y en última instancia, avanzar con una intervención armada en territorio nigerino.
Llama la atención el consenso que la Junta militar ha obtenido entre los ciudadanos. Pero, sobre todo, el firme aval de gran parte de nigerinos a las fuerzas rusas que actualmente se encuentran presentes en Malí o Burkina Faso a través del Grupo Wagner, en detrimento de la presencia francesa en el país.
Ante el avance de golpes de estado en los países de la franja de Sahel, Diplomacia Activa consultó a Silvia Perazzo, presidente de la Asociación para las Naciones Unidas de la Rep. Argentina (ANUAR) e Historiadora especialista en África, sobre las dificultades que Níger tiene para mantener una democracia estable y cómo este golpe de estado toma una particular relevancia en un contexto marcado por la guerra en Ucrania y la carrera entre Rusia y Europa por influir sobre los países neutrales al conflicto.
Níger ¿Guerra inminente?
Durante la semana hubo negociaciones en ambos lados ya sea para evitar el conflicto o para asegurar el apoyo necesario en caso de un enfrentamiento. Perazzo afirma que “si se decidiera intervenir militarmente, podría haber una guerra entre los países de la CEDEAO y se agravaría la cuestión porque Chad confirmó que no va a tolerar una intervención militar del Grupo Regional en Níger. Si a esto se le suma que hay actores extracontinentales (el grupo Wagner o algunos de los Estados que cuentan con la ayuda rusa o la europea) podría ser una guerra de diversas proporciones”. Una intervención militar traería serios problemas. “CEDEAO tiene en su carta la posibilidad de hacerlo, eso es una cosa, pero significa una violación al derecho internacional y eso también hay que tenerlo en cuenta, sobre todo porque son los mismos nigerinos los que tienen que resolver esta cuestión”, considera la historiadora.

La intervención de CEDEAO depende en gran parte de Nigeria, el país con el ejército mejor armado de la organización, pero también de estados extracontinentales, tiene en cuenta Perazzo; que no pueden intervenir de forma directa en el conflicto y alientan a este mecanismo regional para hacerlo.
Incompetencia francesa, oportunidad rusa
Níger se ubica en la Franja del Sahel, una zona con una vasta cantidad de recursos naturales en la cual la mayoría de sus países ha sido colonia francesa. Luego de la descolonización, Francia no ha perdido relación con sus excolonias. De hecho, afirma la especialista, “Francia tiene una política preferencial con sus excolonias siendo el único país que tiene un ministerio especial, el Ministerio de Cooperación, para la política exterior respecto de las colonias. Eso es lo que se llama el pré carré francés. Francia siempre se reservó el derecho de intervenir si se veían amenazados sus intereses en esa zona”.
No se debe perder de vista que Níger es uno de los principales productores de uranio en el mundo. Proporcionando el 6% a nivel mundial, que equivale al 60% de las exportaciones del país y el 16% de las importaciones a Europa. No obstante, es uno de los países más pobres del mundo.
Varios manifestantes han salido a la calle con carteles que dicen “Avas la France, vive Poutine” (Abajo Francia, viva Putin). El sentimiento antifrancés se viene gestando hace unos 20 años en los países francófonos. La población acusa a las elites nigerinas de monopolizar el uranio con empresas francesas produciendo un comercio asimétrico. Pero además “esto tiene que ver con la política de constante injerencia del Estado francés en materia política, económica y cooperativa”. Francia es acusado de provocar golpes de estado, sostener dictaduras, sistemas de partido único, tolerar la violación a los derechos humanos, sustentar estados neopatrimoniales, colocar y sacar gobiernos, e inclusive estar implicado en el asesinato del presidente Tomas Ankara de Burkina Faso.

Perazzo hace énfasis en la omnipresencia francesa en territorio africano: “Si ves la moneda de África Occidental, es el franco CFA que está atado al tesoro francés”. Además, está la dádiva francesa que ha sido objeto de cuestionamiento: “La población más joven, a partir de 2005 empezó a pedir otro tipo de relación con Francia”. El paternalismo y el ideal civilizatorio fueron los principales puntos de rechazo de las delegaciones africanas al gobierno francés.
“Cuando se produce el golpe de Estado en Malí, una de las reivindicaciones que toma el gobierno militar es `Francia: afuera’. (…) Por lo tanto, ese sentimiento antifrancés no es nuevo, en realidad es una acumulación de 60 años de intervencionismo. Y lo que hace ahora Níger es copiar las políticas de Burkina Faso y Malí”.
Emmanuel Macron significó en su momento la posibilidad de una nueva relación entre Francia y los países africanos francófonos. “Macron, en sus propias palabras, es un presidente que quiso refundar sus relaciones con África sobre otras bases, no solo sobre la dádiva sino sobre la base de trabajar juntos para el desarrollo de África. Esto nunca se dio”, asegura la especialista argentina.
Luego de llamar a la repatriación de sus conciudadanos y exigir la restitución de la democracia, Macron aseguró que cualquier agresión a un ciudadano francés en Níger sería replicada con otro ataque ¿Francia puede intervenir Níger? La historiadora aseguró que, en el caso de intervenir, “Francia sabe perfectamente que de una u otra forma se va a meter en una guerra global en un terreno que conoce poco y que ya le fue mal con el yihadismo”. Francia se enfrentaría a un segundo problema: “no habría ninguna duda si pensamos de qué lado estaría Rusia si hubiera una confrontación con Francia. Diría que es un escenario impensado que Francia intervenga militarmente”.
Observamos que Rusia se aprovecha de esa disconformidad. Alberto Hutschenreuter, doctor en Relaciones Internacionales, afirma que Rusia cuenta con ventajas en África. No solo por no tener un pasado colonial en el continente sino también por la capacidad de ofrecerle seguridad. La abstención por parte de varios países de África a sancionar a Rusia en Naciones Unidas convierte a la mayoría continental en una zona estratégica no tanto en materia geoeconómica sino más bien geopolítica.

A pesar de que el Kremlin negara su involucramiento en Níger, el grupo Wagner tiene una vasta presencia en la franja del Sahel y Rusia es consciente de su oportunidad de incidir en el territorio. Hace momentos se conoció la decisión de Putin de cancelar 90 millones de dólares de deuda y contratos de armas, algunos gratuitamente.
La presencia del Grupo Wagner no es casual. La violencia yihadista es una de las principales preocupaciones en el Sahel. En Níger, el presidente Bazoum ha intentado manejar el conflicto con el terrorismo por medio de las fuerzas armadas y grupos paramilitares, pero también a través de la persuasión y el dialogo. Sin embargo, el yihadismo avanzó con mayor fuerza. Es ahí cuando Wagner entra en escena proporcionando a la ciudadanía seguridad, pero solo a cambio de tener el control de recursos militares.
África y las democracias imposibles
Desde las independencias africanas en los años sesenta, las naciones han intercalado gobiernos democráticos y de facto diezmados por guerras civiles. Como consecuencia, la inestabilidad política ha caracterizado al continente. En palabras de Perazzo, “la democracia en África es una materia en sí misma. De forma sintética, a gran parte de los estados africanos, la democracia les fue impuesta o ‘sugerida’ por las metrópolis en el momento de la descolonización”.
Pero ¿cuál es la razón por la que es tan difícil mantenerla? “ninguno de esos Estados tenía tradición ni experiencia democrática (…) En realidad, son estados pluriétnicos y pluriculturales que muchas veces tienen estructuras sociales verticales y formas de vida que no coinciden con la democracia”.
“Nosotros estamos acostumbrados a ver a la democracia como la formal ideal de gobierno, (…) no podemos vivir de otra manera. Pero en realidad la democracia se adecua a los pueblos. Tal como decía Montesquieu, depende de los pueblos la forma de gobierno que se dé. Así como a nosotros [en Occidente] no nos funcionaría un Califato o un Sultanato, a muchos pueblos africanos no les funciona la democracia”, asevera Perazzo.
Silvia Perazzo
Los próximos días serán clave para el futuro de Níger. Frente a un Sahel dividido, la indiscreta intromisión de actores extracontinentales y un escenario que trae la rivalidad entre Europa y Rusia, las autoridades de la CEDEAO convocaron a una reunión para decidir el avance de las sanciones a Níger después de vencerse el plazo de acordado. Depende de sus decisiones sobre el asunto y la reacción de la junta militar nigerina si el conflicto pasará a niveles más elevados.
Axel Olivares (Argentina): Estudiante de Comunicación Social, Universidad Nacional de Cuyo.
Entrevista a Silvia Perazzo (Argentina): Historiadora especialista en conflictos armados africanos. Presidenta de ANU-AR.
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Africa, Regiones, relaciones internacionales, Seguridad internacional