DIPLORAMA 77
Pasarela de poder, una presidenta que esquiva al narco y un argentino rumbo a las urnas con más escándalos que reservas: la política despliega, una vez más, su show de símbolos, tensiones y promesas.
¿Qué pasa en el mundo cuando no estamos atentos? Somos una organización independiente que genera contenido, análisis y formación en política internacional.
Pasarela de poder, una presidenta que esquiva al narco y un argentino rumbo a las urnas con más escándalos que reservas: la política despliega, una vez más, su show de símbolos, tensiones y promesas.
En el 80° aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, China convierte la memoria histórica en un escenario de poder. Entre desfiles militares y alianzas estratégicas, Pekín busca enviar un mensaje directo a Occidente: su liderazgo en el nuevo orden mundial es ineludible.
La violencia es, una vez más, la triste protagonista de nuestro Newsletter. Esta semana, mientras algunos periodistas se agolpan en los Tribunales de la Ciudad de Nueva York para conocer de primera mano las peligrosas declaraciones de «El Mayo» Zambada, otros lo hacen alrededor de las ruinas que dejan los bombardeos rusos en Kiev. No corrieron con la misma suerte los periodistas asesinados en el bombardeo al hospital Nasser, en Gaza. En este caso, somos los defensores de la prensa libre quienes nos reunimos alrededor de ellos para denunciar tamaño crimen contra la humanidad.
El tratado entre Armenia y Azerbaiyán sellado en Washington, cierra décadas de conflicto en Nagorno Karabaj, pero abre un corredor estratégico bajo control de EE.UU. Una paz pragmática, rápida y con nombre propio, el de Donald Trump.
Entre barcos que “luchan contra la droga” pero anclan donde más conviene, cumbres que prometen paz mientras acumulan pólvora y sanciones que golpean más fuerte que la justicia que dicen defender, Washington despliega su show global: diplomacia a la carta, soberanía selectiva y una fe inquebrantable… en su propio poder.
En el tablero global, la política no se limita a palabras o actos de diplomacia; también se escribe en maniobras, ejercicios, patrullajes y despliegues que, a veces, parecen eclipsar cualquier negociación verbal.
La historia aguarda, y el curso de los acontecimientos marcará si el madatario estadounidense merece realmente el Nobel de la Paz o si, finalmente, se convierte en la version moderna (y naranja) de la «Paz para nuestro tiempo» de Neville Chamberlain.
La Unión Europea pretende tener su propio asiento en la mesa, pero en la reunión entre Donald Trump y Vladimir Putin, apenas consigue una llamada telefónica. Entre débiles promesas de paz y el riesgo de que la cumbre se convierta en show personal, la seguridad de un continente entero pende de la diplomacia improvisada y los gestos calculados de dos líderes que rara vez consultan el reglamento.
Un país partido en dos, viejas heridas abiertas y un calendario político que no espera. Las próximas elecciones pondrán a prueba la resistencia de la democracia boliviana: una izquierda dividida y una derecha atrapada en sus ambiciones. El voto definirá si el país logra recomponerse o se hunde más en la crisis.
La noción de seguridad internacional transitó un largo camino: de los paradigmas estatocéntricos tradicionales a los enfoques críticos actuales, que exploran sus dimensiones social, humanitaria, discursiva y ambiental. La Escuela de Copenhague, con Barry Buzan y Ole Wæver a la cabeza, aportó un marco teórico central para cuestionar y comprender el proceso de securitización.
Trump y Putin se preparan para un té íntimo en Alaska, donde Ucrania será el elefante invisible de la sala. Netanyahu, mientras tanto, afila su plan para “proteger” Gaza ocupándola por completo, como si la historia no hubiera dejado lecciones. Y Bukele, en El Salvador, reescribe la Constitución como quien cambia el fondo de pantalla: a gusto, sin pudor y con pretensiones de eternidad.
A 80 años de la devastación de Hiroshima y Nagasaki, los hibakusha siguen luchando por la erradicación nuclear, a pesar del estancamiento del multilateralismo y el derecho internacional. Su causa nos recuerda la urgencia de actuar por un futuro sin armas nucleares por un futuro de paz. Por Marko Sal
Cuando la geopolítica toca tu puerta, entender el orden internacional ya no es opcional, es una forma de estar listos para lo que viene.
El agro argentino no solo cosecha alimentos, también cultiva poder. Protagonista en el mercado y la política local, este sector avanza entre disputas internas y crecientes exigencias internacionales. El gran desafío: alimentar al mundo sin quemarlo en el intento.
Hace un año, los venezolanos asistieron desde temprano, con valentía y esperanza, en una elección presidencial que prometía cambiarlo todo. Pero el régimen no tardó en imponer, una vez más, el miedo y la persecución que desde entonces no han cesado.
En nuestros días, el poder ya no se disputa únicamente en territorios físicos, también lo hace a través de redes, datos y plataformas digitales. Repensar el ciberespacio implica reconocerlo como un escenario central en las dinámicas políticas e internacionales.