Saltar al contenido

DIPLORAMA 42

“Compararnos con México es lo más insultante que nunca he escuchado de nuestros amigos (estadounidenses)”

Doug Ford, Primer Ministro de Ontario

Edición N° 42

El conflicto en sus múltiples formas, más que la cooperación, redefine las dinámicas globales y la forma que toma el sistema internacional. En el frente económico, Trump aviva las tensiones con la potencial imposición de nuevos aranceles a Canadá, México y China ¿Es una jugada inteligente antes de llegar a la Casa Blanca o es otro berrinche del magnate?

Pero el conflicto no solo se desarrolla en el ámbito económico, sino también en los campos de batalla. En Oriente Medio, un frágil acuerdo de alto al fuego entre Israel y Líbano intenta silenciar, al menos de forma temporal, las armas en la región. Al mismo tiempo, la situación en Siria pone de manifiesto que, incluso en el corazón de la devastación, las luchas por el poder persisten con una intensidad implacable. Desde los aranceles que fragmentan economías hasta las guerras que destrozan naciones, el conflicto sigue siendo el eje que define la historia contemporánea y a las relaciones internacionales.


Discordia en el vecindario

Marko Sal

Imagen | CBS


Durante la semana, América del Norte se vio sacudida por las declaraciones del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, quien anunció su intención de imponer aranceles del 25% a todas las importaciones provenientes de México y Canadá, así como un 10% adicional a los bienes originarios de China. Esta medida, que entraría en vigor tras su toma de posesión el 20 de enero de 2025, refleja el estilo agresivo de negociación característico de Trump. Según el mandatario electo, el objetivo principal de esta amenaza arancelaria es frenar la inmigración irregular y combatir el tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos. Como era de esperar, México y Canadá no tardaron en responder a esta controvertida estrategia comercial.

En su conferencia de prensa matutina, la presidente de México, Claudia Sheinbaum, presentó una carta dirigida a Donald Trump en la que advirtió sobre la posibilidad de imponer aranceles a productos estadounidenses como respuesta a su amenaza comercial. Amparándose en el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), las represalias mexicanas serían utilizadas por la violación del tratado por parte de Estados Unidos y un recurso para afectar importaciones provenientes de estados republicanos que ejerzan presión política sobre Trump.

No obstante, la carta subrayó también la relevancia del diálogo y la necesidad de entablar negociaciones serias en temas cruciales como la migración y la seguridad fronteriza. Además, Sheinbaum hizo un llamado a un mayor compromiso de Washington para frenar el tráfico ilegal de armas que abastece al crimen organizado en México. Pero no todo fue tensión. El 27 de noviembre, ambos líderes mantuvieron una conversación telefónica que Trump calificó como “maravillosa” y que concluyó en un tono conciliador. Para Sheinbaum, esta distensión representa una oportunidad estratégica para delinear un plan efectivo que enfrente las políticas de Trump con mayor contundencia.

Por su parte, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, sostuvo una llamada telefónica con Donald Trump en la que buscó “avanzar de manera constructiva” en respuesta a las exigencias del mandatario republicano. Sin embargo, su relación con México ha sido marcada por una ambivalencia significativa. Mientras Trudeau defiende la importancia del T-MEC, también ha mostrado alineamiento con posturas conservadoras, como la del premier de Ontario, Doug Ford, quien ha propuesto expulsar a México del acuerdo comercial bajo el argumento de que permite la entrada de productos chinos a los mercados de Estados Unidos y Canadá.

Esta ambigüedad se extiende a otros miembros del gobierno canadiense. Chrystia Freeland, viceprimera ministra y negociadora clave del T-MEC, ha cuestionado la disposición de México para coordinar una política comercial alineada con sus socios norteamericanos. Pero, ¿a qué se debe esta postura contradictoria? Con las elecciones federales de Canadá programadas para 2025, Trudeau y el Partido Liberal parecen estar utilizando esta coyuntura para posicionarse frente a su principal rival, el líder del Partido Conservador, Pierre Poilievre.

El regreso de Trump a la escena norteamericana representa un punto crítico para la integración entre México, Estados Unidos y Canadá. Sin embargo, la interdependencia compleja de la región hace que el escalamiento de un conflicto comercial sea el menor de los intereses para las partes ¿Te interesa saber más? Te compartimos las siguientes notas:

 


Un alto al fuego low cost

Luca Nava

Imagen | The New Yorker

El pasado martes, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció que Israel y el Líbano alcanzarían un acuerdo de alto el fuego para cesar los enfrentamientos entre el ejército israelí y Hezbolá. Este pacto, negociado con la mediación de EE.UU. y Francia, busca desmilitarizar la región fronteriza controlada por Hezbolá e implementar un cese de hostilidades de al menos dos meses. Como parte del acuerdo, Israel retirará sus tropas del Líbano, mientras Hezbolá realizará la misma acción en el sur del país.

Desde el año pasado, Israel se enfrenta a dos conflictos en simultáneo: uno con Hezbolá en el Líbano y otro con Hamas en Gaza. Los avances en el frente libanés parecen haber sido fructíferos, aunque la guerra en Gaza aún permanece lejos de un armisticio. Esto se debe en parte, a que las operaciones militares israelíes no lograron neutralizar por completo la capacidad de lanzamiento de los cohetes de Hezbolá, ni pudieron asegurar un control estable en el sur del país. En adición, los ataques hacia territorio israelí generaron graves pérdidas humanas y alteraron la vida diaria en las ciudades más importantes. Por ende, tanto el desgaste militar, como las presiones políticas y económicas internas, fueron factores decisivos que contribuyeron a la búsqueda de una tregua entre ambos países. El acuerdo también se apoya en la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU, que en 2006 marcó el fin de una guerra previa entre Líbano e Israel. 

No obstante, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, advirtió hace poco que aprovecharía este periodo de tranquilidad para rearmarse. Mientras tanto, el Ejército libanés emitió un comunicado el jueves denunciando que «los días 27 y 28 de noviembre de 2024, tras el anuncio del acuerdo de alto el fuego, el enemigo israelí violó el acuerdo varias veces mediante incursiones aéreas y atacando el territorio libanés con diversas armas».

En suma, si bien este alto al fuego podría representar un avance significativo hacia la estabilización militar al menos por un período temporal en la región, el mismo no se encuentra exento de complicaciones para su consolidación plena. Por lo tanto, cruces como los ocurridos hace algunas horas reflejan la fragilidad del pacto y al mismo tiempo remarcan la necesidad de establecer mecanismos claros para resolver las violaciones al acuerdo. Quizá, una “paz” como tal, aún esté muy lejos de hallarse en Medio Oriente. 

Te dejamos algunas notas de interés para seguir el tema de la guerra en Gaza y Líbano: 


¿Una guerra más en este mundo?

Vale Terranova

Tras años de paz en Alepo, Siria, yihadistas y aliados terroristas se hicieron con el control de la ciudad tras una ofensiva relámpago. Ingresaron mediante ataques suicidas con coches bomba y ya se cobraron más de 25 vidas civiles según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). ¿A qué se debe este levantamiento contra el régimen de Bashar Al Assad?

El pasado miércoles el mundo se sumergía en una frágil ilusión de alto al fuego entre Israel y Hamas. En simultáneo, el grupo terrorista yihad desplegaba una ofensiva total tomando más de 50 villas y pueblos del norte de Siria, entre ellos Alepo, la segunda ciudad más grande de Siria después de Damasco. Con el apoyo de Turquía, quien ve con buenos ojos un cambio de gobierno, los yihadistas ponen en juego el control del país por parte del actual gobierno. 

Se trata de el más agresivo enfrentamiento desde el año 2020. Las fuerzas rusas e iraníes no tardaron en respaldar a su aliado Bashar Al Assad, enviando aviones que bombardearon la zona tomada por el grupo terrorista. Actualmente, Vladimir Putin es el principal aliado militar de Siria, lo que le concede presencia en el mediterraneo, por lo que parece estar dispuesto a movilizar sus fuerzas para mantener la estabilidad de su aliado en el poder. Tras la contraofensiva del Ejército nacional sirio respaldado por Beirut y Moscú, ya hubo al menos 156 bajas de rebeldes, afirma el OSDH. 

Según la facción yihadista el gobierno sirio llevaba tiempo acumulando tropas cerca de las líneas del frente con los rebeldes. Sin embargo la milicia yihadista no es la única con presencia en territorio Sirio. Durante su avance, se acercaron a dos ciudades chiitas donde Hezbolá, respaldado por Irán, mantiene una fuerte presencia armada, lo que podría desencadenar no solo una guerra civil en el país arabe sino también una guerra de milicias, aumentando la agresividad y complejidad del conflicto. ¿Puede Siria resistir más violencia? O mejor dicho, ¿puede el sistema internacional hacerlo?

Te recomendamos algunas notas por si queres saber más: 



¿Llegaste hasta acá? ¡Gracias! En Diplomacia Activa respetamos la pluralidad de ideas, comprendiendo que el diálogo es la herramienta para encontrar puntos de conexión y construcción frente a las diferencias. Con este espíritu, aportamos a la libertad, la paz, la justicia y las instituciones sólidas. Apóyanos

Deja un comentario

Descubre más desde Diplomacia Activa

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo