Los fundamentos epistemológicos y antropológicos del Leviatán no solo moldearon el nacimiento del realismo clásico: constituyen el sustrato sobre el cual la disciplina de las Relaciones Internacionales todavía piensa el conflicto, la anarquía y el poder entre Estados.
A cincuenta años de la muerte de Hannah Arendt, su concepto de natalidad vuelve a interpelar nuestro presente. Pensar la política como acción, pluralidad y posibilidad de nuevos comienzos se revela hoy como una tarea urgente frente a la crisis del juicio, la democracia y el mundo común.
Frente a un modelo de democracia liberal y otro republicano, Habermas piensa en un modelo de democracia deliberativo que se apoya precisamente en las condiciones de comunicación. Por Agustina Miranda Giordano