Durante buena parte del siglo XX, la autonomía militar de una nación podía evaluarse observando sus arsenales, astilleros, fábricas, reservas energéticas y capacidad para producir municiones. En el siglo XXI, aquella ecuación se ha vuelto considerablemente más compleja.
La carrera por la inteligencia artificial ya no se libra únicamente en los laboratorios. Se disputa también en las minas de litio, las fábricas de chips y las alianzas estratégicas. ¿Cómo redefine esta competencia el orden internacional y qué lugar ocupa Argentina?
En un contexto de tensiones crecientes entre potencias y de fragmentación del comercio global, la geoeconomía busca comprender cómo las estrategias económicas se transforman en instrumentos de poder político y cómo la rivalidad internacional redefine las reglas del sistema multilateral.