La idea de que Estados Unidos deja lentamente de ser una potencia hegemónica, es una afirmación que se repite como un mantra cada vez que oímos como China expande su presencia económica o Rusia desafía el orden de seguridad europeo.
Desde la llegada de Rodrigo Paz Pereira a la presidencia, el 8 de noviembre de 2025, el nuevo gobierno debió tomar las riendas de un país golpeado por la inflación, la escasez de divisas y los problemas persistentes en el abastecimiento de combustibles. Pero el escenario no empezó ahí. Sobre esa fragilidad económica también pesa una presión social acumulada en gestiones anteriores, que terminó alimentando un clima de tensión cada vez más difícil de contener.