Más de setenta años separan el golpe de Estado contra el primer ministro iraní Mohammad Mossaddegh en 1953 y el asesinato del líder supremo Ali Khamenei en 2026, ambos orquestados por Estados Unidos. Aunque el contexto y las motivaciones estratégicas son diferentes, los paralelos entre ambos episodios ofrecen lecciones relevantes sobre la importancia de conocer la historia antes de intervenir para procurar un cambio político en otro Estado.
Este artículo no busca justificar ni promover el uso de la fuerza militar. Su objetivo es estrictamente analítico: ofrecer al lector una mirada estratégica sobre un eventual escenario de escalada entre Estados Unidos y Venezuela.
Hay fechas que quedan selladas en la historia de la humanidad como momentos que cambiaron por completo nuestra percepción del mundo en el que vivimos. Hechos que por sí solos transforman enteramente nuestra forma de vivir y de pensar. Lo que ocurrió en las ciudades de Nuevas York y Washington D.C el 11 de septiembre de 2001 fue sin dudas uno de los capítulos más trascendentales de la historia moderna. Por Franco Chizzoli Bauzá