Las guerras y las tensiones internacionales ya no son episodios aislados: instalan una imprevisibilidad constante que empuja a Nueva Delhi a recalibrar su lugar en la puja de poder mundial para reposicionarse y ganar ventaja.
Cuando la inmigración comenzó a ser presentada como una amenaza a la seguridad nacional, la administración Trump consolidó una política migratoria cada vez más agresiva. Entre detenciones masivas, deportaciones aceleradas y una retórica que asocia inmigración con seguridad, Washington no sólo reconfigura su política interna, sino que proyecta tensiones y nuevos alineamientos en el sistema internacional.
Entre aranceles unilaterales y límites judiciales, la política comercial de Estados Unidos sacude el orden económico global y obliga a América Latina, y a Argentina, a repensar su posición y sus dependencias estratégicas.
Irán vuelve a quedar en el centro del reordenamiento global. La presión de EE.UU., el sostén pragmático de China y Rusia, y una crisis interna de legitimidad exponen un nuevo paradigma: la disputa por la hegemonía ya no busca ocupar territorios, sino neutralizar sistemas en un mundo en transición.
Durante los últimos meses, el interés estratégico de Estados Unidos por Groenlandia ha escalado a un nivel sin precedentes. Las declaraciones públicas del presidente Donald Trump captaron la atención de la prensa internacional, los gobiernos europeos, organizaciones multilaterales y los estrategas alrededor del mundo.
Este artículo no busca justificar ni promover el uso de la fuerza militar. Su objetivo es estrictamente analítico: ofrecer al lector una mirada estratégica sobre un eventual escenario de escalada entre Estados Unidos y Venezuela.
Ante un mundo que se rearma y se fragmenta, Estados Unidos abraza un realismo descarnado que revitaliza viejas doctrinas y margina al multilateralismo. El resultado es un 2026 donde la fuerza vuelve a dictar las reglas.
La coerción económica estadounidense está empujando simultáneamente a la UE y a América Latina a diversificar alianzas, generando una convergencia estratégica que no es idealista, sino defensiva.
La ONU aprobó un esquema de gobernanza y seguridad sin precedentes para Gaza. Pero entre tutela internacional, desarme forzoso y soberanía en suspenso, la pregunta kantiana persiste: ¿Estamos ante el inicio de una paz duradera o ante una arquitectura temporal destinada a fracturarse?
El concepto del Antropoceno, que designa la era geológica marcada por el impacto humano en el planeta, se ha vuelto crucial en Relaciones Internacionales. No es solo un conjunto de nuevos problemas a resolver, sino una condición inherente que obliga a la disciplina a revisar sus bases epistemológicas y ontológicas.
La operación Lanza del Sur redefine el equilibrio regional. Bajo el discurso antidrogas, Washington despliega presión militar sobre Venezuela y reabre el debate sobre soberanía, poder y seguridad hemisférica. Su impacto irá más allá de lo táctico y marcará el rumbo de América Latina durante los próximos años.
En un contexto de tensiones crecientes entre potencias y de fragmentación del comercio global, la geoeconomía busca comprender cómo las estrategias económicas se transforman en instrumentos de poder político y cómo la rivalidad internacional redefine las reglas del sistema multilateral.
La figura de George Washington sigue siendo el espejo en el que se mide el liderazgo estadounidense. Entre la virtud personal, el poder contenido y las sombras de la esclavitud, su legado plantea una pregunta vigente: ¿qué define realmente a un buen presidente?
Mondino, Werthein y Quirno. Tres cancilleres pero una sola política exterior: la del presidente. Una diplomacia alineada con Occidente, dependiente de la Casa Blanca y cada vez más alejada del cuerpo diplomático profesional. Por Juan Esteban Maggi y Luka Santiago Cuellar
Mientras Occidente interpreta la debilidad como derrota, Rusia la transforma en táctica. Entre sanciones, aislamiento y guerra, Moscú redefine el concepto de poder.
El avance de la inteligencia artificial plantea un interrogante central para las Relaciones Internacionales contemporáneas ¿Puede América Latina transformar ésta tecnología en un vector de autonomía, desarrollo y proyección de poder dentro del Sistema Internacional?