De Ucrania a Medio Oriente, y de Washington a Beijing, las grandes crisis actuales parecen responder a una misma lógica: el declive del orden liberal y el regreso de una política internacional marcada por la competencia entre potencias.
Irán vuelve a quedar en el centro del reordenamiento global. La presión de EE.UU., el sostén pragmático de China y Rusia, y una crisis interna de legitimidad exponen un nuevo paradigma: la disputa por la hegemonía ya no busca ocupar territorios, sino neutralizar sistemas en un mundo en transición.
En Memo to the President Elect, la ex Secretario de Estado, Madeleine Albright le escribe al futuro presidente de los Estados Unidos como quien deja instrucciones claras antes de entregar las llaves de una casa en ruinas: con sabiduría, franqueza y un toque de optimismo.