En el sistema internacional, no todos los debates estratégicos se resuelven en el plano de las decisiones formales; algunos, más profundos, ponen en cuestión los propios cimientos sobre los que se construyen las alianzas y el equilibrio global de poder.
El mundo camina al borde del caos. Las guerras ya no son hechos aislados, sino movimientos calculados en un tablero global. En esta nueva “guerra de oportunismo”, cada actor espera su momento para avanzar. Mientras la atención se concentra en Medio Oriente, otras regiones en crisis arden en silencio, poniendo en riesgo una paz que muchos aún creen garantizada.