En un año convulsionado desde lo electoral, en el que acontecieron más de 60 elecciones nacionales y 12 subnacionales, y habiendo sufragado más de la mitad del globo, el resultado que vaya a conocerse el 5 de Noviembre en Estados Unidos es sin dudas el más importante y sobre el que está la lupa de la comunidad internacional. Por Tomás Peña
La amenaza de Corea del Norte ha sido un reto constante para Estados Unidos desde la Guerra Fría. Las cumbres entre Donald Trump y Kim Jong-un no trajeron avances, y la estrategia de Obama permitió a Pyongyang fortalecer su arsenal nuclear. Con las elecciones presidenciales estadounidenses en puerta y las tensiones en aumento, el enfoque futuro parece más incierto que nunca.
Acorralado tanto por la presión interna como por el avance de Donald Trump en las encuestas, Joe Biden, finalmente decidió bajarse de su candidatura presidencial. En medio de la incertidumbre, emerge la vicepresidenta Kamala Harris como la nueva esperanza del Partido Demócrata. Con un fuerte discurso y una marcada trayectoria, Harris se prepara para enfrentarse al que será el desafío más grande de su carrera: derrotar al republicano y convertirse en la primera presidenta de los Estados Unidos.