Tras un año y medio en el poder, el Gobierno de Javier Milei enfrenta el desgaste de su propio discurso. Lo que alguna vez fue una revolución libertaria, hoy busca adaptarse a un país que exige más certidumbre y menos consignas.
Las transiciones políticas y culturales son, a menudo, estudiadas en los libros de historia como un mero fenómeno que se resume en un par de líneas de manera pasajera. Sin embargo, llevamos cerca de dos décadas en un proceso de cambio social del que somos partícipes sin apenas darnos cuenta. Por Jesús del Peso Tierno