La figura de George Washington sigue siendo el espejo en el que se mide el liderazgo estadounidense. Entre la virtud personal, el poder contenido y las sombras de la esclavitud, su legado plantea una pregunta vigente: ¿qué define realmente a un buen presidente?
Los medios de comunicación lo describían como la “elección más importante de la historia”, aunque esa frase cliché se replique incesablemente cada 4 años. Sin embargo, esta vez parecía ser cierto.
Kamala Harris es un ejemplo de superación personal para muchas niñas y mujeres inmigrantes, y es reconocida ante la sociedad que, al igual que ella, anhela el “sueño americano” y un mejor país. Por Ricardo Ochoa Aranda