En un mundo fragmentado, donde la diplomacia financiera reconfigura los frágiles equilibrios geopolíticos, la firma del acuerdo entre bloques se perfila como el paso decisivo de las nuevas lógicas económicas entre Europa y Sudamérica.
La energía nuclear atraviesa un nuevo renacimiento. Este resurgimiento no responde a una moda ni a una ideología concreta, sino a la convergencia de dos transformaciones profundas que están redefiniendo el siglo XXI.
Irán vuelve a quedar en el centro del reordenamiento global. La presión de EE.UU., el sostén pragmático de China y Rusia, y una crisis interna de legitimidad exponen un nuevo paradigma: la disputa por la hegemonía ya no busca ocupar territorios, sino neutralizar sistemas en un mundo en transición.
A nivel internacional, la cuestión provocó respuestas contrastadas: desde apoyo y celebración por parte de sectores pro-democracia, hasta fuertes críticas por violaciones al derecho internacional y rescate de doctrinas intervencionistas tradicionales. Por Candela Molina
Durante los últimos meses, el interés estratégico de Estados Unidos por Groenlandia ha escalado a un nivel sin precedentes. Las declaraciones públicas del presidente Donald Trump captaron la atención de la prensa internacional, los gobiernos europeos, organizaciones multilaterales y los estrategas alrededor del mundo.
El orden económico liberal diseñado por Estados Unidos atraviesa una fase de desgaste acelerado. La fragmentación comercial y el giro ideológico de Washington erosionan su legitimidad, abriendo un período de transición marcado más por la desintegración que por un nuevo consenso global. Por Candela Molina
2026 asoma distinto: como un tiempo de proyección, decisiones y reencuadres. Si todo está conectado, también lo está la esperanza de darle forma, juntos, a un futuro más legible y compartido globalmente.
A cincuenta años de la muerte de Hannah Arendt, su concepto de natalidad vuelve a interpelar nuestro presente. Pensar la política como acción, pluralidad y posibilidad de nuevos comienzos se revela hoy como una tarea urgente frente a la crisis del juicio, la democracia y el mundo común.
Este artículo no busca justificar ni promover el uso de la fuerza militar. Su objetivo es estrictamente analítico: ofrecer al lector una mirada estratégica sobre un eventual escenario de escalada entre Estados Unidos y Venezuela.
La transición energética ha inaugurado un nuevo lenguaje del poder: quien controle la energía, los minerales críticos y las cadenas tecnológicas dominará la geopolítica del siglo XXI.
Ante un mundo que se rearma y se fragmenta, Estados Unidos abraza un realismo descarnado que revitaliza viejas doctrinas y margina al multilateralismo. El resultado es un 2026 donde la fuerza vuelve a dictar las reglas.
Mientras el mundo mira a la Inteligencia Artificial, EE. UU. y China libran una competencia más silenciosa: la carrera cuántica. Una tecnología capaz de alterar el cifrado global, las cadenas críticas y el equilibrio del poder digital que sostiene al Sistema Internacional. Por Estanislao Molinas
La búsqueda de la paz tambalea en un mundo de urgencias. Entre negociaciones, amenazas de intervención y golpes de Estado, ni siquiera la cumbre del G20 queda excenta de las polemicas.
La coerción económica estadounidense está empujando simultáneamente a la UE y a América Latina a diversificar alianzas, generando una convergencia estratégica que no es idealista, sino defensiva.
La ONU aprobó un esquema de gobernanza y seguridad sin precedentes para Gaza. Pero entre tutela internacional, desarme forzoso y soberanía en suspenso, la pregunta kantiana persiste: ¿Estamos ante el inicio de una paz duradera o ante una arquitectura temporal destinada a fracturarse?
El poder volvió a recordarnos su delicado talento: reacomodarse, desentenderse y, cuando hace falta, culpar a otros. Entre alianzas volátiles, protestas fallidas y líderes que caen, el mundo sigue girando… aunque cada vez más torcido.