En un mundo fragmentado, donde la diplomacia financiera reconfigura los frágiles equilibrios geopolíticos, la firma del acuerdo entre bloques se perfila como el paso decisivo de las nuevas lógicas económicas entre Europa y Sudamérica.
El mundo camina al borde del caos. Las guerras ya no son hechos aislados, sino movimientos calculados en un tablero global. En esta nueva “guerra de oportunismo”, cada actor espera su momento para avanzar. Mientras la atención se concentra en Medio Oriente, otras regiones en crisis arden en silencio, poniendo en riesgo una paz que muchos aún creen garantizada.