Entre aranceles unilaterales y límites judiciales, la política comercial de Estados Unidos sacude el orden económico global y obliga a América Latina, y a Argentina, a repensar su posición y sus dependencias estratégicas.
En un mundo fragmentado, donde la diplomacia financiera reconfigura los frágiles equilibrios geopolíticos, la firma del acuerdo entre bloques se perfila como el paso decisivo de las nuevas lógicas económicas entre Europa y Sudamérica.
En un contexto de tensiones crecientes entre potencias y de fragmentación del comercio global, la geoeconomía busca comprender cómo las estrategias económicas se transforman en instrumentos de poder político y cómo la rivalidad internacional redefine las reglas del sistema multilateral.